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martes, 2 de abril de 2013

¿Militares a la fuerza?


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En estos días volvemos al viejo debate sobre el Servicio Militar Obligatorio (SMO). Parece que a ciertos gobernantes la experiencia no sirve, siempre se les ocurre lo más torpe. Veamos.

En general, este servicio es visto con extrema desconfianza en Latinoamérica porque los antecedentes siempre han sido de abusos y violaciones de los derecho fundamentales de los jóvenes reclutas, que van desde mala alimentación, insultos y humillaciones, hasta masacres y asesinatos apañados por los altos mandos militares. Por ejemplo, está el caso del joven conscripto argentino Omar Carrasco, de 18 años, quien en 1994 fue asesinado por otros dos soldados por instigación de un oficial. Este escándalo de abuso desencadenó el fin del SMO en Argentina ese mismo año. Precisamente en ese país el SMO era conocido como “Colimba”, acrónimo de “Corre, limpia y barre”, lo cual muestra por sí solo cuál era el manejo regular de este servicio, tan frecuente en toda América Latina. Difícilmente salen buenas reservas de mocosos puestos a servicio gratuito doméstico de los mayores. Eso es esclavitud legal, dar todo a unos patanes con uniforme, a cambio de nada para uno ni para la patria.


Un poco de historia.

El Servicio Militar Obligatorio surgió por obra de los jacobinos franceses luego de la Revolución, debido al notorio declive de apoyo popular que experimentaron las fuerzas armadas francesas después de que el pueblo francés voluntariamente se alistara a luchar por su libertad. Para el pueblo de Francia una cosa era luchar para liberarse de la monarquía y otra muy distinta andar matando y muriendo por toda Europa. Así, los jacobinos pasaron de ser intelectuales de la revolución y liberales para convertirse en republicanos en su acepción más derechista y reaccionaria.

De esa forma los jacobinos llegaron a la conclusión antiliberal de que ser militar no era un voluntariado alegre, convicto y liberador sino una obligación legal como tributar o votar, so pretexto del servicio a la patria. De ese modo el ejército francés tuvo enorme sangre joven e idealista con la cual nutrirse para ir a la guerra contra sus vecinos europeos, ya bajo las órdenes del victorioso Napoleón Bonaparte, siempre hambriento de poder.

Si bien Bonaparte fue derrotado, el SMO fue una idea asimilada por todo el mundo, además de mantenerse en la propia Francia. Han pasado muchos años desde aquellos tiempos y vale la pena ver cuál es la situación actual del Servicio Militar Obligatorio en otros países del orbe. ¿Por qué algunos países desarrollados lo mantienen y otros no?


El retroceso mundial del Servicio Militar Obligatorio.

Recientemente en Austria, país neutral, el 20 de enero de 2013 se sometió a referendo la continuidad del SMO, con triunfo ajustado del mantenimiento de la conscripción dado que deriva en servicios sociales, en contra de la corriente general europea que propugna que los soldados deben ser profesionales muy especializados, no muchachos amateurs y obligados que finalmente no hacen labor realmente militar. En la zona Euro ya son 21 de 27 los países que han decidido abolir el SMO para dar paso a profesionales tanto voluntarios como especializados. Véase estadísticas europeas aquí.

En los Estados Unidos el Servicio Militar Obligatorio ya no existe, salvo cuando se considere que un tiempo de guerra exija más reclutas para cubrir la necesidad de dicha situación. Solo se espera que todos los jóvenes se registren en la reserva. Aun así, las organizaciones de defensa de los derechos humanos continúan luchando por que se respete la libertad de los jóvenes reclutas voluntarios a tener objeciones de conciencia a portar armas sin ser humillados por ello, o a renunciar a continuar con dicho servicio voluntario sin que se les castigue por tal decisión. En algunos estados al joven que no se ha registrado se le puede impedir conseguir empleo en oficinas estatales o hasta obtener licencia de conducir. Véase la situación  norteamericana aquí.

Recluta argentino Omar Carrasco,
su emblemático caso provocó
la abolición del SMO en Argentina.
En América Latina, como ya hemos mencionado, el SMO está en franco retroceso ante los pésimos antecedentes que nos reporta la experiencia. Además, cada vez hay menos conflictos externos que conlleven peligro real de guerra. Recientemente los conflictos fronterizos se resuelven en instancias judiciales internacionales o por la vía diplomática directa. En realidad, las actividades militares regulares se han concentrado en la lucha interna contra la delincuencia, principalmente el narcotráfico o la subversión terrorista, temas que por su naturaleza deberían atenderse con una policía altamente calificada y con servicios de inteligencia policiales eficaces.

Por donde se vea, en la gran mayoría de los casos en el mundo la necesidad de reclutar jóvenes por la fuerza para propósitos militares se ha convertido en algo anacrónico que choca con los cada vez más valorados derechos individuales a la libre determinación. Cada vez más personas encuentran en el Servicio Militar Obligatorio una forma encubierta de secuestro legal.


Algunas situaciones excepcionales.

Sin embargo, hay que reconocer que hay excepciones que pueden impedir la abolición del SMO en algunos países. Tal vez el caso más patente lo vive Corea del Sur, un país pacífico y extraordinariamente próspero que, pese a ello, tiene que destinar gran parte de sus recursos al gasto militar, así como mantener el Servicio Militar Obligatorio para varones desde el fin de la Guerra con Corea del Norte (1950-1953). Así, Corea del Sur destina el 2,6% de su PIB y el 15% del presupuesto anual a sus fuerzas armadas, un verdadero dineral.

Descontrolado líder norcoreano Kim Jong-un.
No se puede confiar en un tipo con ese peinado.
La razón la tiene su vecino norteño, Corea del Norte, país dirigido por un mocoso desquiciado militarista antioccidental, Kim Jong-un, de apenas 30 años de edad, que se ha pasado toda su gestión desde diciembre de 2011 amenazando a los sureños y sus principales protectores, los Estados Unidos de América, mientras los niños norcoreanos parecen víctimas de sequías africanas. A efectos de concretar sus amenazas, Kim Jong-un ha desarrollado una carrera  nuclear que ni siquiera Rusia o China apoyan aunque, como siempre, tratan de mantenerse de lado en este tema, solo pidiendo moderación mutua sin acciones más concretas para terminar con este vecino problemático de oriente.

Un niño mimado no debería
disponer de bombas atómicas.
Con Corea del Norte obsesionada en atacarla, Corea del Sur no se puede dar el lujo de no tener ejército, como ha sido el caso de Japón desde el fin de la II Guerra Mundial en 1945. Corea del Sur tiene el sexto número de tropas activas más grande del mundo, la segunda reserva militar más grande y el duodécimo presupuesto para la defensa más alto del mundo. Los sureños, con un promedio de 3,7 millones de personal militar entre una población total de 50 millones de personas, tienen el segundo índice de soldados per cápita más grande en el mundo, sólo después, precisamente, de Corea del Norte.

La democracia surcoreana tiene un sistema muy rígido de Servicio Militar Obligatorio de 21 meses para jóvenes varones entre 18 y 30 años de edad. No hay lugar a zafar de él, el Estado confía y se asegura de la moralidad de sus hombres. En una situación tan delicada como la descrita, se considera una deshonra para las familias surcoreanas el que alguno de sus miembros evada esta obligación. Por otra parte, aquellos que no hacen el servicio militar no pueden conseguir un empleo en el gobierno ni en organizaciones públicas.

Kim Kyu Jong, exintegrante de SS501,
hace su SMO surcoreano desde
julio 2012 por dos años.
Es tal la rigidez de este sistema que todos los famosos cantantes de K-Pop (Pop coreano) han pasado, están pasando o pasarán inevitablemente por los cuarteles. Ni la fama ni el dinero ni el apellido exoneran a un coreano de su obligación legal. Las únicas excepciones de refieren raramente a estudiantes o científicos entregados a la investigación, la cual finalmente también redunda nítidamente en la desarrollo nacional. Todos deben pasar el servicio, aun después de terminar sus carreras universitarias.

Con un estado de alerta máxima ante la posibilidad real de un ataque belicista norteño, parece penosamente inevitable que el SMO de Corea del Sur se mantenga indefinidamente. Esto no obsta para que existan objetores de conciencia surcoreanos (mayormente Testigos de Jehová). Estos objetores lo están pasando verdaderamente mal en su país, debido a que esta causal de exoneración no existe legalmente y por ello suelen ser condenados a cárcel de 18 meses, aunque eventualmente la condena puede llegar hasta los tres años. Es muy interesante el testimonio del joven objetor de conciencia no religiosa Nalmaeng o Moon Myungjin, el cual pueden encontrar aquí y aquí.


La sinrazón.

En resumen, esta decisión del gobierno peruano de obligar a algunos jóvenes al Servicio Militar si no se cubren las vacantes voluntarias resulta claramente torpe y revela la incapacidad del gobierno de hacer de la carrera militar una opción atractiva y viable, por lo cual casi ningún joven en su sano juicio optará por hacerse militar, ni temporal ni permanentemente. Con este Servicio Obligatorio no se atiende justificadamente una inminente situación bélica como Corea del Sur, más bien, se pretende encubrir una ineptitud galopante.


Basta de Payasadas.

La ineptitud no sorprende de un gobierno latinoamericano: Atacar síntomas antes que causas subyacentes. En el gobierno peruano actual (como en anteriores) no parece haber la elemental capacidad de sentarse con franqueza a preguntarse: ¿Por qué casi nadie hace Servicio Militar voluntariamente, ni siquiera por un par de años? Cuando los dirigentes militares y gobernantes peruanos entiendan lo torpes que han sido, tal vez podamos tratar el tema con más sensatez y menos abuso. En el colmo de la atropello y la desvergüenza, el gobierno también decretó que quien no desee realizar el SMO se libere de él pagando S/. 1,850.00 (unos US$ 725.00), con lo cual esto tiene todas las características de un secuestro: Si quieres devuelto a tu hijo debes pagar a quien se lo llevó. Por supuesto, la evidente consecuencia adicional de esto es que los más pobres serán los únicos que harán el indeseado SMO.


Este es un trabajo solo para profesionales,
nunca advenedizos ni aficionados obligados.
Queda claro que la vida militar solo debería ser asumida voluntariamente por cada individuo, llevado por una auténtica vocación y por una legítima expectativa de desarrollarse económicamente. Por otra parte, quienes no les gusta o no les interesa la vida militar no deberían ser obligados a ella porque lo que se hace a la fuerza se hace mal. Por fin los políticos y militares deben entender que otras profesiones, artes y deportes también honran y sirven al país.

Los soldados y policías que tiene un Estado, contrario a la actualidad, deben ser profesionales de altísima y extensa capacitación, un equipamiento de última generación y con remuneraciones muy atractivas que reflejen el riesgo potencial de ofrendar la propia vida, es decir, priorizar la calidad más bien que la cantidad. Si el Estado necesita llenar vacantes militares bien puede hacer lo mismo que otras carreras: Persuadir y atraer desarrollando los aspectos antes mencionados, publicitándolos por los medios de comunicación y en escuelas, de modo que los estudiantes añadan la carrera militar al abanico de oportunidades para su futuro.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

El Justiciero Demagogo (uno más)

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Hace unos momentos leía en Facebook el Estado de Jota Hurtado en el que afirma, como buen izquierdista, lo siguiente:  "La mayoría de medios periodísticos peruanos son un asco y están al servicio de los peores y más oscuros intereses."  Y remata con el tema de este post: "En Ecuador, la mayoría de medios de prensa no son ni mejores ni peores que acá." Seguramente. Como si en Ecuador, Perú y toda Latinoamérica tuviéramos mejores presidentes.

Además Jota nos invita a leer la columna de la Fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales) titulada "ECUADOR. Difamación u opinión: EL CASO "El Universo"", relativo al juicio que Rafael Correa ha ganado a un periodista de su país:

Emilio Palacio
¿Sólo él, o también El Universo?
Yo agregaría que lean también el famoso artículo del editor Emilio Palacio, por el cual ha sido condenado a tres años de prisión junto con dos directivos de "El Universo", así como al pago al denunciante de 30 millones de dólares en concepto de compensación y 10 millones de dólares de multa para el diario. Alucinen.  Pueden leerlo aquí:
 


¿Cuál es el punto?

Ustedes ya saben lo que pienso de la prensa, lo he posteado muchas veces, pero me parece necesario ahora decir esto:
 
HORRIBLE
A la cárcel por mentir.
Lo que se critica en esencia no es que se condene la calumnia o difamación. Eso siempre debe condenarse, de hecho, en Perú Magaly Medina fue correctamente a la cárcel precisamente por esa razón y ella misma ha moderado su "estilo" de trabajar. Pero es bien sabido que ella es conocida como parte de la televisión basura. En una palabra, es pura mierda.


Sin embargo, en el caso ecuatoriano se ha criticado el hecho de responsabilizar al medio por una acción personal. El medio no puede jamás ser filtro de lo que se haga en las columnas de opinión. Es verdad que el columnista Emilio Palacio es además editor de la sección de opinión de "El Universo", o sea, es empleado del diario. Pero un columnista puede ser o no empleado del diario en el que opina y aun así actúa bajo responsabilidad personal en las colunas de opinión. Por ello muchos tenemos la posición de que la condena debió recaer, si acaso, exclusivamente sobre Palacio y nadie más.
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La Justicia a la medida
de su justicia
"El Universo" sería responsable si hubiera apoyado dicho contenido, no dicha libertad, aun mal usada. ¿Debe el director de un diario leer las columnas de opinión y prohibirlas si las consideras ofensivas o hasta delictivas? Eso jamás debe suceder ¿Por qué? Porque esos dichos difamatorios tienen carácter individual. ¿Por qué no entienden eso las izquierdas y derechas radicales? ¿Acaso son brutos?


A ver si entienden

Blogger no es responsable penal por acoger a La Sala de Ensayo, ni por el contenido de estos posts. Tampoco lo es por permitir que se publique las opiniones mías, las suyas ni las de otros, y está bien que así sea, aun cuando, en el fondo, pudiera haber afinidad entre el medio y quien opina, como ha pasado en caso "El Universo".

Volviendo al ejemplo de Magaly Medina y el futbolista Paolo Guerrero, el departamento legal de Canal 9 apoyó a Magaly Medina, por lo cual el goleador también insistió en que fuera considerado "civilmente responsable" en el caso. Eso era imposible porque el medio nunca se unió a las afirmaciones de Medina, simplemente le dio un lógico soporte que emanaba de la relación laboral y contractual, aun si en el fondo de su corazón los directivos estuvieran de acuerdo con ella. Piña pues, así pasa cuando sucede.


A ver, ¿el Ché era un
revolucionario o un
retrógrado asesino
ideologizado?
Dictador o Asesino, he ahí el dilema

Hasta allí llego con mi posición respecto a El Universo. Pero, volviendo a leer la columna de Palacio, me sorprende que se diga que Correa no protesta tanto contra el calificativo de "Dictador" sino contra el hecho que se sugiera que es autor intelectual de crímenes de lesa humanidad el día del golpe.


Yo entiendo que lo segundo es más grave que lo primero, pero encuentro mucho más clara la injuria de llamar "Dictador" porque lo hace de manera directa, mientras lo otro literalmente no lo afirma.

Lo que afirma en el párrafo de conclusión es que 'otro presidente podría enjuiciarlo por ello' pero no entra en estricta materia si Correa es autor o no de dicho delito, al menos no en el artículo mencionado. Solo apunta ciertos indicios y declaraciones que le parecen relevantes y deja la conclusión para un hipotético juicio futuro. En fin, es mi parecer.



El amor es así

Miren, yo encuentro que todas esas frases, tanto del columnista, del diario, de Correa, de sus parientes y opositores políticos, han caído frecuentemente en el exceso (inclusive legal), se han dicho cosas sin detenerse a pensar que pueden estar, y de hecho están, difamando. Todos.  Eso de tirar dedo como hueveando, insultar al rival, es muy frecuente en Latinoamérica, no digan que no. Así es el fútbol.

Yo también, a veces exagero, pero es que La Sala de Ensayo sólo ensaya, no ejecuta en limpio. No jodan pues, me expreso como quien carajea en voz alta, calato, pilucho, en la sala de su casa.  ¿O acaso ustedes no lo han hecho? Pero no delinco, por siaca.
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No son las orejas de Mickey Mouse,
o Disneyland, es el día del golpe.
¿De qué estábamos hablando?

Lo que me parece que no es casual, y ocurre siempre en medios y en política, es que ya no se discute el tema original de esa columna de Emilio Palacio, es decir, el posible indulto que el Presidente supuestamente pensaba realizar y que Palacio no quería recibir. Falacia de Inatingencia, o distrayendo el tema en discusión.  En fin, es mi parecer.


Aun ahora los izquierdistas más recalcitrantes dicen que la mayoría de medios peruanos y ecuatorianos (hasta CNN) son corruptos. ¿Es una opinión, o una afirmación fáctica? Si así fuera ¿no deberían enjuiciarlos si acaso tienen pruebas quienes dicen eso? ¿Y si no tienen pruebas de corrupción no estarían difamando también? Muchos entusiastas de izquierda avivan la indignación popular para luego justificar el cierre de diarios y otros medios de comunicación. Ojo, estoy avisando, luego no se sorprendan.  La Sala de Ensayo ya acertó otras veces.  Creo que aquí estamos perdiendo plata, como me han insistido a veces mis queridos hermanos George Rodríguez y Lucho Roncalla.


La Izquierda Cool del siglo XXI
Atentos a la agenda y al panfleto

Quienes me conocen saben perfectamente que yo he criticado mucho a la prensa, de derecha y de izquierda, pero nunca lo he hecho como parte de una agenda política ¿Por qué? Simplemente porque no la tengo. De eso dan testimonio muchos de los posts de La Sala de Ensayo.

Ya lo hice antes y lo vuelvo a hacer hoy: Así como el fujimorismo envileció las leyes y su aplicación para controlar medios, así mismo huele a que hoy se está usando medias verdades en la vereda de enfrente. Mesmamenteeeeee...

Los enemigos de la libertad están en todas las corrientes políticas, no lo duden, y tampoco olvidemos que las masas hacen cosas que individualmente ni se les ocurriría hacer. Con el cuento del clamor popular...

Yo también creo que, en el Perú, Aldo Mariátegui es un impresentable matonesco, igualito que aquel que todo lo sabe, Phillip Butters.  Que Claudia Cisneros a veces parece estar loca, que Rosa María Palacios siempre trata a sus invitados como si ella fuera su maestrita preescolar, que Jaime Bayly suele ser reiterativo y más concentrado en campañas de demolición antes que periodista o escritor, que Mónica Delta y Nicolás Lúcar son aptos para desmemoriados, que Andrés Bedoya Ugarteche parece un mono con metralleta. De acuerdo. Pero de ninguna manera La Sala de Ensayo va a aceptar que le cierren el kiosko a alguno de ellos, o a otro, a punta de sentencias judiciales o levantamientos populares.   En fin, es mi parecer.

Todos tenemos derecho hasta a ser imbéciles, eso no es delito, lo bueno de la libertad es que cada quien expone lo que es.  Allá cada quien con el resultado de ello.  De justicieros ya tuvimos, los justicieros siempre llevan un dictador dentro. ¡Ay! ¿Difamé a alguien?


Créditos por caricaturas:
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domingo, 8 de mayo de 2011

Los Seguros Golpistas: Eligiendo al enemigo

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Esto es como si estuviéramos ante la necesidad inevitable de llegar a un determinado destino, para lo cual sólo hay dos caminos posibles. Para nuestra desgracia, en cada uno de dichos caminos hay un obstáculo que nos impide el paso libremente: En uno, hay un Pitbull pero en el otro hay un Rottweiler, ambos criados en la violencia asesina, ambos despiertos en busca de su próxima víctima. ¿Cuál camino tomar, si resulta imposible quedarse sin avanzar?

Un sentimiento de angustia y terror sobreviene a quien es atacado por un perro de esta clase, pero aun en tal caso uno debería tratar de tomar una decisión racional. Uno no estaría eligiendo el perro que más le gusta sino el enemigo al cual enfrentará inevitablemente, no podemos esperar que esa fiera nos reciba con indiferencia o que justo esté dormida cuando pasemos. Seremos inevitablemente atacados y probablemente heridos, si acaso logramos pasar.

¿Miedo? Tal vez, pero yo más bien lo llamaría la certeza del enemigo, lo cual causa preocupación pero, pese a ello, no debería causar angustia ni desesperación. Quienes hemos tenido peleas callejeras graves sabemos que no podemos darnos por libres jamás, que la próxima pelea está a la vuelta de la esquina pero que en todo momento debemos tratar de mantener los sentidos alerta y, más importante aun, la cabeza muy fría para mantener el control en un barrio a veces hostil.

No, yo no soy de un barrio acomodado ni próspero ni arribista. No soy de San Isidro ni de La Molina o San Borja. Me gustaría vivir allí, más tranquilo y cómodo, pero la realidad es la que manda. Eso no me da miedo ni frustración sino que me obliga a estar siempre listo para la situación. No me puedo esconder en el propio barrio en que nací. No puedo ni quiero, nadie puede optar por la cobardía.

Al enemigo hay que elegirlo para vencerlo, no para validarlo ni para reivindicarlo. Eso importa poco. Al enemigo se le elige teniendo en cuenta unas cuantas cosas como las siguientes: Si ya se le conoce, si ya se le enfrentó, si sus atributos peligrosos son muchos o pocos, si son variados, si tenemos con qué responder, o si él nos conoce también, entre otras cosas.

Los intelectuales difícilmente han tenido que asestar y recibir puñetazos, patadas o llaves. Difícilmente viven en barrios populares o peligrosos. Esas niñas pensadoras eligen por catálogo, con un concepto de moralidad propio de Barbies respondiendo preguntas de Miss Universo. Sus teorías de la dignidad suelen fabricar más miseria que la que pretenden combatir.

Tenemos ante nosotros a un par de indudables enemigos de la libertad y de la nación: Ollanta Humala y Keiko Fujimori. Invito a leer mis razones para calificarlos así en mi anterior post. Aquí ya no voy a abundar más en eso. No hay manera de salir ileso de cualquiera de ellos. Pero como estrategas de la pelea, no podemos elegir el “no elegir”. No podemos elegir el viciado porque eso no nos libra de la pelea, hoy eso sólo nos convierte en avestruces que se imaginan que con eso no se ensucian y quedan limpios para ser opositores. Esa tal vez sea la coartada de algunos cobardes, no lo sé.

Hoy ha llegado el momento de elegir. Elegir con preocupación pero sin miedo, y hasta con cierto grado de optimismo. Recordemos: NO HAY MANERA DE SALIR ILESOS DE LA ELECCIÓN QUE TOMEMOS. Estoy convencido de que ambos personajes son lo descrito en el post anterior y que le harán daño al país tal como describo también en el post anterior. Que nadie se engañe creyendo que Ollanta Humala será como Lula o que Keiko no liberará a su papá. Los únicos que votan felices por alguno de ambos son los comunistas o los fujimoristas. Los demás lo harán terriblemente preocupados, asustados, enojados, furiosos. A estos últimos les pido que traten de mantener la serenidad y vean si lo que aquí les digo les resulta útil. Los primeros no necesitan nada para revolcarse en la felicidad de su decisión.

Creo que hay dos flancos en los que hay que evaluar los daños que nos pueden hacer nuestros enemigos Ollanta Humala y Keiko Fujimori: Uno, las libertades políticas; y dos, la economía. Ninguno de los dos flancos es poca cosa.

Lamentablemente creo que en el primer flanco ambos nos harán un gran daño porque los antecedentes anotados en el anterior post dan indicios suficientes de que, por ejemplo, arreciarán los ataques de turbas contra periodistas y cualquier ciudadano opositor, luego de los cuales el gobierno negará participación y prometerá investigación, la cual, por supuesto, nunca arrojará resultado alguno, salvo impunidad y anonimato.

Otra posibilidad es que cualquier ganador doblegará a algunos medios mercantilistas y a los demás los hostilizará con sus obligaciones tributarias o comerciales, es decir, golpearán donde más duele: el bolsillo.

Se creará confrontación con medios opositores para que, demagogia de por medio, se consulte a la población si sería bueno que el gobernante asistencialista “haga justicia” contra el libertinaje de expresión y otras formas de injusticia. Y los fracasados, los que no tiene nada qué perder, los que odian el éxito ajeno, votarán a favor de las restricciones contra los periodistas que no se alinean.

La más sutil, pero no por ello menos efectiva, es manejar y repartir la publicidad estatal (recordemos que el Estado suele ser el mejor cliente por la cantidad de recursos que maneja) para poner de rodillas o desaparecer opositores, o para premiar a los adeptos. Esto ya ha ocurrido antes.

Fuera del periodismo, quienes se atreven a opinar también podrán ser “debidamente monitoreados”, sea a través de sus centros de trabajo (los cuales no querrán ganarse problemas con el gobierno) o simplemente siguiéndoles la pista por internet. Siempre internet es visto con suspicacia por los gobiernos autoritarios y dictatoriales, sean de la ideología que sea. Aun la televisión por cable y satelital es monitoreada y hasta bloqueada en países que “defienden la justicia para el pueblo”. Un piedrón en la cabeza y se acabó. A un amigo de la infancia lo mató un sicario hace muchos meses al pie de mi edificio a la 8 de la noche y hasta ahora no se sabe de ninguna investigación policial. Algo así.

En cuanto al segundo asunto, el de la economía, yo no conozco a nadie que pretenda que el capitalismo ha exterminado la pobreza de los países en los que se ha aplicado. No lo ha hecho ni lo hará ni tiene por qué hacerlo. En países tan capitalistas y tradicionalmente poderosos como los europeos, Australia y Estados Unidos hay pobres extremos en pleno Manhattan, más desde 2009. Pero la pobreza de los países del primer mundo es redentora comparada con la de nuestros países. Los países asiáticos han demostrado cómo se sale de la pobreza con planes capitalistas de desarrollo. A China, de comunista sólo le queda la represión política. Su economía es esencialmente capitalista, aun con barreras proteccionistas y subsidiarias. Nadie en su sano juicio podría decir verazmente que la actual economía china es socialista. Pero tarde o temprano la prosperidad material trae ansias de libertad, ya verán. Es la pirámide de necesidades de Maslow, mencionada también en mi post anterior.

Pero si bien el capitalismo no ha exterminado la pobreza, a la vez hay que decir que las economías más prósperas del planeta son esencialmente capitalistas, no socialistas ni comunistas, y que la pobreza, con el tiempo, queda circunscrita a una pequeña minoría de la población de los países avanzados. El socialismo no puede mostrar un solo ejemplo de un país sosteniblemente próspero y fuerte que no sea capitalista en la esencia de su modelo económico. Reto a cualquier socialista que mencione un país del Primer Mundo que tenga economía (no partido gobernante) socialista o comunista.

¿Tiene sentido entrar otra vez en este debate superado hace ya tanto tiempo? Parece que los izquierdistas creen que sí. Pero este segundo flanco distingue claramente a las dos fieras de la segunda vuelta. ¿Vale la pena elegir a uno de esos animales para enfrentarlo en dos flancos? ¿Esa decisión es estratégicamente válida? Si estamos eligiendo al enemigo, ¿no es mejor que el enemigo elegido sea oponente sólo en un frente y no en dos?

Debo aclarar que, en mi opinión, el tema no es elegir el mal menor. Definir la elección como el mal menor connota cierta pasividad en la decisión, es decir, elijamos y aguantemos. No. Nuestra decisión debería ser más activa: Elijamos y peleemos.

Cuánto se equivoca MVLL cuando pretende saber por qué uno vota en tal o cual sentido. ¿Qué sabe él de mis razones o motivaciones? ¿Qué sabe un intelectual de tus razones, amigo lector? ¿Quién tiene la clarividencia de impugnar las razones que cada quien tiene al decidir?

Elijamos a Keiko, no para avalarla sino para pelear contra el enemigo conocido y de un solo flanco. No la voy a insultar, pero me cago en su gobierno desde ya. Mantener el modelo económico de desarrollo que tenemos no la hace buena, Keiko no le hace ningún favor a nadie al cumplir su obligación. Su obligación es ser menos inepta, menos fan de su viejo, menos hipócrita al pedir perdón, más limpia al elegir de quién rodearse. Ella tiene un déficit imperdonable: Tiene entraña golpista, siempre mirará de reojo la salida autoritaria porque se crió en ella, la aplaude y la hereda políticamente. Eso no es simplemente el mal menor. Eso es un enorme mal. Lo que pasa es que su oponente también tiene esa misma entraña.

No votaré con asco por Keiko porque no soy un intelectual acomplejado ni de barrio respingado, votaré como acepté peleas cuando me las buscaron: Mirando a los ojos, calculando acciones, calculando al enemigo, calculando los golpes que recibiré y pero también los que daré. No hay miedo en esto: Hay adrenalina.

Quienes me conocen saben que no soy un tipo violento y que evito la bronca hasta donde puedo, pero nunca me he corrido de pelear de igual a igual. Nunca me he cabreado de las situaciones potencialmente violentas si no se pueden evitar. No lo hago y creo que uno no lo debe hacer. No estamos en barrio de intelectuales ni de niñas miraflorinas, o de hijitos bien criados.

La Sala de Ensayo va a pelear, va a elegir contra quién pelear. Peleemos contra el gobierno de Keiko; como dijo un comentarista del post anterior, es mejor tener dictadura y crecimiento que dictadura y miseria.  Elige a tu enemigo.
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sábado, 23 de abril de 2011

Los Seguros Golpistas, o la Segunda Vuelta Peruana.

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Han pasado dos semanas desde la primera vuelta, tiempo suficiente para haber visto, escuchado y leído las opiniones y decisiones de muchísima gente, unos votarán por Humala, otros por Keiko y los demás lo harán en blanco o viciado.

Sobre cada una de estas alternativas se puede hacer sumas y restas para decidir qué decisión tomar. En general creo que por ahora podemos tener las siguientes certezas:

Ollanta Humala:

Militar. Si bien ha seguido algunos estudios de Ciencias Políticas en la PUCP, no tiene estudios referidos a Ingeniería, Administración o Gerencia privada o pública, ni ha ejercido gerencia alguna en, por ejemplo, un pequeño negocio personal. Tampoco ha trabajado para alguna empresa privada. En otras palabras, no sabe producir dinero.

Su experiencia laboral es exclusivamente militar, es decir, este soldado probablemente sea una autoridad en desarrollar tácticas de guerra pero no hay pruebas de que sepa hacer otra cosa en términos exclusivamente profesionales. Es decir que queda demostrado que, como mínimo, sabe organizar un cuartel o vigilar una casa.

Cuando ocurrió el autogolpe de Fujimori en abril de 1992 Humala estaba a menos de dos meses de cumplir 30 años de edad y ya tenía 10 años de haber ingresado a la Escuela Militar de Chorrillos. A esa edad plenamente adulta y criteriosa -y confiando nosotros en que él siempre fue un demócrata- Humala decidió seguir sirviendo a la institución en la que se basó la fuerza de dicho golpe de Estado, golpe que, según él, siempre ha condenado. Algo no cuadra.

Se hizo famoso el 1 de octubre de 2000 cuando se levantó contra el ya moribundo régimen fujimorista al mismo tiempo en que Vladimiro Montesinos fugaba de la policía en el velero “Karisma” ¡hacia Venezuela! Hay que recordar que ya desde el 14 de septiembre de ese año, es decir, 17 días antes, ya Fujimori se caía a pedazos de la presidencia cuando se publicó el video Kouri-Montesinos y ya planeaba su escape a Japón, no sin antes tratar infructuosamente de silenciar a su principal cómplice. Por supuesto, que Montesinos fugara del país hacia el norte en el mismo preciso momento en que Humala distraía a Fujimori desde Locumba en el sur tal vez sea mera coincidencia, no lo sé.

Años después, en 2005, apoyó inicialmente a su hermano Antauro en su levantamiento en armas en Adahuaylas con la intención de derrocar al presidente legalmente elegido, Alejandro Toledo, según entrevista que yo también escuché por la radio noticiosa RPP. Luego se retractó de dicho apoyo precisamente cuando la matanza de policías puso a todo el país en contra de esa ilegal insurrección. Hasta hoy, Antauro asegura que esa acción fue coordinada con Ollanta, pero la Justicia no lo ha incriminado. Cosas de familia, tal vez.

Hugo Chávez:
Ojalá su influencia en Ollanta fuera
una divertida ficción de Disney.
En 2006 postuló a la presidencia como delfín (o, más bien, pequeño tiburón) de Hugo Chávez quien, todo parece indicarlo, no sé, lo financió entonces (y desde entonces). Tal apoyo, contrario a sus cálculos iniciales, le trajo resta de votos más bien que suma, por lo cual (de modo similarmente oportuno que con Antauro y el Andahuaylazo) renegó de tal inicial relación ideológica, aunque mantuvo las intenciones socialistas radicales.

Durante todo el gobierno de AGP (como durante el de Alejandro Toledo) mantuvo una postura opositora radical hasta el extremo de insultarlo públicamente al llamarlo “cabrón” en un mitin en Cusco, cosa que ratificó después y agregó “cobarde”, lo cual ha ocurrido hace apenas un año y medio, en septiembre de 2009. Todo un estadista.

A la vez, sin embargo, fue ciertamente benevolente e indulgente con su congresista Nancy Obregón, quien se estrenó a golpes en el Congreso y luego disimuló torpemente su relación con su (¿ex?) marido narco.

Históricamente, Ollanta Humala ha tenido frases ambiguas con los terroristas. Con una lentitud geriátrica, no encontraba las palabras terrorista, delincuente, criminal o sanguinario para describir a Abimael Guzmán, Néstor Cerpa Cartolini, Tirofijo, el Mono Jojoy o a sus organizaciones. Ahora sí ya las encontró, al menos para el primero. Qué bueno.

Siguiendo la lógica de diez años de historia pública, Ollanta Humala se presenta a estas elecciones 2011 con un plan de gobierno nítidamente socialista y de clara intervención estatal, con una visión de país frontalmente anticapitalista y antioccidental, como bien pueden constatar quienes se tomen la pequeña paja de leer 198 páginas para saber por quién votar.

Este plan de gobierno fue presentado en diciembre de 2010, o sea, tres meses antes de la primera vuelta, pero apenas desde enero 2011 viene siendo morigerado, disimulado, negado y/o maquillado por todos sus seguidores y eventualmente por él mismo. Sin embargo, para darle mayor colorido a su posición a punta de tacking, Ollanta Humala mismo ha insistido en que ese Plan sigue adelante sin cambios y que solo será “aclarado y consensuado” en algunos puntos. Omar Chehade, su candidato a vicepresidente, ha llegado a la eufemística descripción de decir que cualquier reajuste, aclaración o cambio se hará vía “fe de erratas”. Qué ingenioso mi amigo.

Esto, en realidad, es parte del efecto de las recomendaciones brasileñas de último minuto para ponerse una máscara civilizada de demócrata encima del rostro socialista y militarizante que Humala lleva en su ADN. Sin embargo, es necesario recordar que un civil se puede militarizar, pero un militar no se puede civilizar.

No sólo ya no usa camisetas rojas ni se pegotea a Chávez. Ahora usa polo blanco cuando trota como en cuartel mientras repite arengas de memoria, o la misma camisa celeste cuando intenta convencer a los incautos de que ya no es intervencionista estatal, es decir, cuando está en oportuna labor de lograr votos limeños. Eso sí, tan prefabricada imagen debería incluir distintas camisas porque esa celeste ya debe apestar a grajo y a sobaco de cachaco acuartelado. Variedad y creatividad no es mucho pedir, creo yo.

Uy, me equivoqué de foto...
era de Humala y Cipriani

Donde dejó turulato a todo el país fue al visitar a Juan Luis Cipriani, máxima autoridad eclesiástica católica peruana, máximo socio farisaico de Fujimori en los 90 e infalible pontífice en temas relacionados a derechos humanos. De él, sí, de él, recibió un rosario que convirtió a Ollanta Humala en el más humilde de sus acólitos. Ni los evangélicos logran una conversión de sanguinario autócrata a falso profeta así, en cinco minutos. No sé.

Hoy hay quienes insisten en que con Ollanta Humala hay incertidumbre. Me pregunto qué cosa no saben, de qué cosa no están seguros, vista esta breve pero cabal reseña de su trayectoria política, militar y profesional (esta última, inexistente). Porque hay que tener en cuenta que a Humala se le conoce públicamente desde hace más de diez, sí, diez largos años, no desde este último verano. Ollanta tiene una trayectoria y una coherencia que datan de más de una década de vida pública. ¿Cuál es la duda? ¿En tres meses puede decirse que surgieron dudas sobre él?


Keiko Fujimori:

Si bien era una mocosa adolescente durante el primer gobierno de su padre, y fue primera dama en el segundo gobierno simplemente como figura decorativa no política, hay que hacer algunas precisiones. Empecemos por lo buenito para ella.

Según parece, no solo por sus propias versiones y de sus amigotes, sino por más confiables confirmaciones como las de Gustavo Gorriti y Jaime Bayly, entre otros, Keiko se opuso a la cercanía de Montesinos a su padre, a esa influencia que ella ya percibía como perniciosa. También se opuso a la re-reelección en 2000. Claro, mocosa como era, nadie entre la vieja guardia fujimorista le hizo caso. Ya, ya, anda límpiale el poto a Kenyi.

Más bien, habría que reprocharle no tener la suficiente sangre rebelde adolescente para que dicha oposición fuera más pública y efectiva, más nítida y menos diplomática. Algo así como Alma Fernández, la hija rebelde de Fidel Castro, exiliada. En tal caso Keiko sería una incuestionable heroína latinoamericana. Ya sé, es mucho pedir.

¿El mejor Presidente
de la Historia del Perú?
Ni en sueños.
Si bien Keiko mantuvo cierta distancia del gobierno de su padre durante esta campaña 2011, al final ella se acercó tanto que resulta difícil sostener la tesis de ser opositora o siquiera crítica a él. Se incluyó en dicho gobierno durante el debate final de la primera vuelta y, peor aún, en su último mitin se atrevió a decir que Alberto Fujimori fue el mejor presidente de la historia del Perú. Tal vez, para ella, la historia de nuestro país empezó cuando cumplió 18. Y ni así. Esa bendición la convierte en pro-golpista como mínimo, en mi opinión. Y ojo que es el Golpe de Estado con todo lo que vino como consecuencia de ese delito. Decir que alguien que fue limpiamente extraditado, enjuiciado y condenado por violar la ley a través de un Golpe de Estado, por ladrón y por apañador de asesinos consumados es el Mejor Presidente de la Historia de un país es, cuando menos, insultante. Está bien que Keiko ame a su papito y que no se le pueda culpar de los delitos de su padre, pero no por eso podemos ver con indiferencia tanta alabanza.

Por otra parte, desde un punto de vista estrictamente profesional, Keiko no es militar (lo cual, por sí solo, pone a cualquier civil en un nivel superior a Humala) y su formación académica ha sido de primera, primero el cole en Recoleta y luego en Nueva York y Boston, EEUU. Sin embargo, su experiencia profesional es nula. Pese a haber estudiado Administración de Negocios, no se conoce que al menos haya manejado un carrito sanguchero, mínimo retorno de tan caros estudios. Nos ha costado, hijita, nos ha costado. Consecuentemente, su nivel es el de una practicante, sólo que ninguna empresa seria contrata practicantes sin experiencia de 35 años de edad, menos la nombra Gerente de lo que sea, y ni drogado alguien la nombra para gerenciar un país entero. O sea, sólo le lleva la ventaja a Humala en que al menos estudió. Lo malo es que nunca ejerció. En esto último, van parejitos.

Su último trabajo no profesional, el de congresista, no tiene nada qué mostrar individualmente. En CNN tuvo que mentir descaradamente al atribuirse el mérito de las exoneraciones de impuestos a los espectáculos públicos que, como todos sabemos, es mérito principal de Lucianita León (ay). Tal vez Keiko cree que aquí la gente solo ve E! Entertainment o Cartoon Network. Ni me quiero imaginar lo que será con su hermanito.

Tal vez algo en lo cual saca clara ventaja a su rival es en el tema económico. Allí ella defiende el moderno modelo capitalista que impera en nuestro país desde hace veinte años y que en general viene dando -más lenta y torpemente de lo que queremos- resultados efectivos en todo el país. Evidentemente ella no pretende cambiar esa base ni la Constitución porque precisamente el fujimorismo los instaló, aunque con la venia electoral del país, aun hasta hoy.

Ya que menciono esto, debo aclarar a los antifujimoristas, quienes dicen que valorar el tema económico es lo mismo que ser indignos, cómplices morales de delincuentes, miedosos o brutos, que no hay nada que humille más a un ser humano que vivir materialmente como vivimos hasta los 80. Dicho esto, por supuesto, sin escamotear el valor de la libertad y la legalidad. Recomiendo a los vehementes activistas del antifujimorismo que averigüen de qué se trata la teoría de la Pirámide de Necesidades de Abraham Maslow, tema bien leído por quienes estudiamos carreras afines de Administración, de cachimbos. La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra atención sólo una vez se han satisfecho necesidades inferiores en la pirámide. ¿Y cuál el nivel inferior, el primero que debe ser satisfecho? Adivinen: Las necesidades fisiológicas, es decir, alimentación, agua, aire, etc. ¿Les suena? Sé que esto nos dará una mejor idea de por qué en nuestro país se razona como se razona, sin necesidad de insultos. Lamentablemente, hasta hace veinte años Perú con las justas trataba de satisfacer la base de esa pirámide. Eso está en el estómago y en la memoria colectiva de Perú, que no está politizado, que no tiene treinta y tantos años de edad o menos, sino que son principalmente quienes recuerdan por sí mismos en suelo peruano, como mínimo, el gobierno de Velasco en adelante y sus catastróficas consecuencias hasta que apareció Fujimori. Vivir y recordar todo eso no vuelve indigno ni cobarde a nadie. Se llama panorama histórico, sin que eso signifique ser fujimorista o indigno por asomo.

Por último, el entorno de Keiko debe ser tomado en cuenta. Su entorno más cercano parece algo positivo, dentro de lo que se puede. Recordemos que tanto Jaime Yoshiyama como Santiago Fujimori se retiraron cuando vieron que su presidente no les daba bola sino que insistía en sus arrumacos con Montesinos. Se fueron calladitos, pero se fueron. Hubiera sido deseable, exigible, que denuncien en ese momento, pero bueno, ya parece demasiado pedir a los fans de Alberto Fujimori. Al menos ahora parecen decididos a mantenerse en el ala más conservadora y alejada de esos extremismos. Además muchos de los congresistas fujimoristas elegidos son nuevos en esa corriente y suelen deslindarse con relativa claridad y ni siquiera conocen personalmente al delincuente, pese a tener oportunidad de hacerlo.

Pero (siempre hay un pero) los fujimoristas radicales siguen activos en su partido y algunos estarán presentes en el Congreso. Martha Chávez probablemente sea el peor de los casos. Es verdad que Leonor La Rosa resultó ser una farsante, y que efectivamente sacaron mal a Chávez del Parlamento (con posterior absolución del PJ), pero eso no le da derecho a decir cuanta estupidez defeque. No tiene remedio.

Martha Chávez:
Disculpas por existir.
Martha Chávez no sólo cree que no debe disculpa alguna a los padres de los asesinados alumnos de La Cantuta sino que tiene la osadía de responsabilizarlos de haber criado hijos como presas fáciles para el terrorismo. O sea que esos padres pasan de ser víctimas a ser responsables, así de fácil. Además amenaza a César San Martín (presidente del PJ y juez que condenó a Alberto Fujimori) al decirle que “tendrá que responder por varias cosas en su momento”. ¿Cuál es ese momento y ante quién tendrá que responder? ¿Cuando gobierne Keiko y precisamente ante Martha Chávez? Esta persona necesita que le pasen el huevo, o que se lo metan, pero que sea de avestruz. Con esta gente no hay forma de persuadir a quien sea de votar por Keiko.

Por último, estoy completamente seguro de que, tarde o temprano, Keiko indultará a su papá, sin esperar a que esté moribundo ni nada de eso. Eso jamás hay que olvidarlo si se vota por ella, estamos avisados. Ella evade como torero este asunto al decir que él no necesitará ese beneficio porque el Tribunal Constitucional resolverá a su favor. Pero eso no contesta la pregunta de fondo: Si todas las instancias le niegan la libertad, ¿ella se la dará? Tanto toreo significa que sí, lo hará. Ya no se necesita más respuesta, aun si ahora dijera que no, sería imposible de creer, tal como nadie le debería creer a Humala cuando dice que gobernará como Lula y no como Hugo Chávez.
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Aunque tal vez no parezca, no me voy a quedar solo en esta breve reseña comentada de la trayectoria de estos dos individuos para decidir el voto. Esta reseña simplemente trata de establecer la seguridad que podemos tener de ambos.
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Con este post quiero que dejemos de poner pretextos o de silbar mirando el techo, especialmente de aquellos que se apoyan en la creativa frase de Levitsky, “Se puede tener dudas de Humala, pero de Keiko tenemos pruebas”, lo que presume que hay alguna duda sobre Humala. Imposible. Humala ha llegado al ridículo de apoyarse en esta frase, aun cuando significa que él mismo no logra convencer a nadie. Y también patéticamente agradece a Vargas Llosa por votar por él, luego de que el Nobel lo llamó cáncer o sida y de que dijera que lo hará sin alegría y con muchas dudas. Arrastrado.

De Keiko otro tanto, no soñemos con mayores libertades y derechos que en los 90. Las alabanzas suyas dan pistas a los distraídos. Parece que en Canal N ya están aterrizando.

No hay duda posible sobre Ollanta Humala ni sobre Keiko Fujimori. Ambos son golpistas confirmados de acción o palabra.

En el próximo post, La Sala de Ensayo les contará cuál ha sido mi criterio para decidir mi voto, tal vez les sirva de algo.
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