domingo, 26 de julio de 2026

¿DE QUÉ SE TRATA LO DE ARGENTINA?

Me parece increíble cómo los analistas argentinos solo dan palos de ciego cuando tratan de entender este sentimiento contra Argentina. Seré breve.

Para empezar, es solo fútbol y nada más que fútbol. No metan cosas que no tienen nada que ver, menos aún metan política. Milei, no te unas al coro de burros, llegas tarde y mal a este análisis.


Las burlas a Holanda
en 2022

Hagamos memoria

Esto empezó en 2022 cuando ocurrieron los cinco penales, las provocaciones y burlas en el partido contra Holanda, las burlas racistas a Mbappé y toda la plantilla francesa, Dibu poniéndose el trofeo en los genitales, etc... Ahí empezó y quedó como cuenta pendiente. No creo que necesiten mayores referecnias porque esto es de público conocimiento, y quedó como una acusación que no encontró mucha resonancia, aunque algo se dejó escuchar.


¡Y estalló!

El pisotón de Messi
al argelino Mandi
Lo que nadie esperaba es que en 2026 todo estallaría mucho peor que antes cuando Messi pisó al argelino y pasó piola. ¡Ahí regresó todo lo indicado en el párrafo anterior, pero multiplicado por mil, y cada cosa que pasaba después, partido tras partido, diferentes rivales de diferentes continentes y el mismo patrón, es decir, rigurosidad reglamentaria para los rivales, y permisividad e impunidad para la violencia y las burlas argentinas.

Fernández burlándose
de los ingleeses
Esta suma de factores que millones de personas veíamos en directo por tv, nadie nos lo contaba, solo confirmaba y multiplicaba exponencialmente el rechazo que gradualmente se convirtió en odio hacia Messi, la selección argentina, los árbitros, los hinchas argentinos, Infantino y la FIFA. El caso de la roja  al estadounidense Folarin Balogun, anulada por orden de Infantino a pedido directo de Trump solo vino a confirmar escandalosa y descaradamente que Infantino hacía lo que quería con los partidos, sea para obedecer a Trumpo o sea para favorecer a su selección predilecta. Por eso ahora el descrédito es total para la selección argentina, la FIFA, el mundial y todo el sistema.

Dije que sería breve, brevísimo, al grano y sin rodeos ni chamullo: Es todo fútbol y nada más que fútbol. No metan al FBI ni a los marcianos.

jueves, 22 de febrero de 2024

Comentemos algo de Sporting Cristal en la Copa Libertadores

Wesley da Silva pone el 1-0 para Always Ready. | Fuente: AFP | Fotógrafo: AIZAR RALDES 


En esta edición 2024 de la Copa Libertadores de América, el torneo de fútbol que reúne a los mejores clubes sudamericanos, a Sporting Cristal (SC) le ha tocado empezar en una de las fases previas de repechaje, en donde le ha correspondido eliminarse con los bolivianos del Club Always Ready (CAR). Entre paréntesis, qué manía de algunos clubes de ponerse nombres en inglés. Así se materializan los complejos de inferioridad.


En fin, el caso es que en el partido de ida, en Bolivia, los peruanos han sufrido una estrepitosa derrota de 6-1 como no recibían hace muchas décadas. Una completa humillación, lo que además le significa a Always Ready un hito en sus logros en copas internacionales.


El primer tiempo terminó con un prometedor empate de 1-1 para la SC, allá en la máximas altitudes bolivianas de El Alto, a más de 4000 mnsm. Solo caminar allí ya es una proeza para cualquier mortal del nivel del mar. Sin embargo, la catástrofe vendría en el segundo tiempo. Ahora a Cristal solo le queda intentar la extraordinaria hazaña de ganar por cinco goles de diferencia para forzar a una definición por penales, o por seis o más goles para clasificar directamente a la siguiente fase.


Aunque una goleada tan grande es muy difícil de revertir, hay que tener en cuenta que Always Ready por primera vez puede jugar en El Alto sus partidos de local en Copa Libertadores. En las ediciones anteriores usaba el estadio Hernando Siles, de  la ciudad de La Paz, en donde jamás había logrado una goleada. La diferencia de altitud es enorme, incluso comparada con Oruro, la ciudad donde solían refugiarse los equipos bolivianos en torneos internacionales, como cuando Cristal enfrentó a Bolívar en aquella Copa Libertadores de 1997 donde salió subcampeón a pesar de que Cristal de todos modos perdió aquel partido.



LA ALTURA NO ES UN MITO


Estas son las alturas de las principales ciudades futbolísticas de Bolivia:


  • La Paz 3,650 m.s.n.m.
  • Oruro 3,735 m.s.n.m.
  • El Alto 4,150 m.s.n.m.

Algunos hinchas y comentaristas peruanos dicen que sus equipos están perfectamente preparados para esas alturas y que incluso han jugado en Cerro de Pasco con algunas resonantes victorias limeñas como aquella inolvidable de la U en los años noventa. La altura de Cerro de Pasco es de 4,330 m.s.n.m., es decir, superior a cualquiera de las ciudades bolivianas.


Sin embargo, hay que recordar que desde hace muchos años esa ciudad no está en liga profesional y, por lo tanto, los peruanos hace muchos años no llegan a los 4 mil metros de altura. Estas son las ciudades de la Liga 1 en 2024 que tienen mayor altitud:


  • Arequipa (Melgar) 2,328 m.s.n.m.
  • Cutervo (Comerciantes Unidos) 2,637 m.s.n.m.
  • Cajamarca (UTC) 2,750 m.s.n.m.
  • Andahuaylas (Los Chankas) 2,926 m.s.n.m.
  • Tarma (ADT) 3,053 m.s.n.m.
  • Huancayo (Sport Huancayo) 3,250 m.s.n.m.
  • Cusco (Cienciano) 3,399 m.s.n.m.




Cristal perdió sin ninguna discusión posible, solo aguantó medio partido y todo el desastre vino en el segundo tiempo. Completamente sin oxígeno y sin piernas, los peruanos eran simples conos regados en el campo.


Sin duda esa falta de respuesta física puede en parte deberse a una falta de estrategia de parte del DT. Quizá debió hacer más cambios en el entretiempo y reforzar la defensa. Eso y quizá otras cosas más. Se puede perder pero jamás así.



¿ES HORA DE LLORAR?


Pienso que hay que esperar al partido de vuelta para ver la real capacidad de Always Ready, así como para que Cristal despliegue el juego y ataque que viene mostrando en el torneo local en lo que va de esta temporada, los cuales han sido extraordinarios.


Lo más probable es que Sporting Cristal gane el partido de vuelta en Lima pero no por la suficiente cantidad de goles que permita clasificar. No obstante, nunca hay que irse de la fiesta si todavía hay cervezas.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Garrido Lecca, el Panfleto y la oralidad.


.

Hace unos días El Panfleto Perú publicó esta imagen acerca de Mijaíl Garrido Lecca, ex periodista, ex candidato a congresista y actual mitómano. Más allá de que este personaje merezca o no los comentarios de la imagen, me ha llamado la atención el punto h, allí donde lo llaman "chupapinga".

Esta es una expresión tradicionalmente denigrante en extremo que tiene equivalentes en diferentes partes de Hispanoamérica y seguramente también el los diversos idiomas alrededor del mundo. Significa que es un genuflexo, un servil, un adulón, un sobón, un franelero.

Pero, insisto, más allá de que este sujeto sea tan despreciable como eso o no, ¿por qué se usa el sexo oral para graficar la humillación y la miseria humana? Creo que no se debe estigmatizar el sexo oral. Parece una broma mía, ¿verdad?


¿EL SEXO ORAL HUMILLA A QUIEN LO EJECUTA?

Una mujer (o un homosexual) eventualmente pueden pensar, al leer "chipapingas" como humillante insulto: "¿O sea que lo que yo hago me humilla, me rebaja, es sucio y, por lo tanto, no debería hacerlo?" No se puede poner en entredicho la validez de las genuinas expresiones humanas por meros quehaceres políticos. El Panfleto, por lo tanto, se equivoca.

Además me llama la atención que se use la expresión "chupapingas" y no "chupachuchas", con lo cual también estamos ante discriminación de género. Parece que la izquierda no deja de tener su fustán discriminador.

Podríamos decir algún sinónimo como franelero o sobón, y quizá es mucho más exacto aunque no sea agraviante contra la intimidad sexual. Otras expresiones que transmiten la misma idea sin invadir otros terrenos son, por ejemplo, chupamedias, lamebotas o algo así.

La verdad no había pensado en esta estigmatización hasta que lo vi un par de veces... primero en un meme y luego en un comentario de una mujer en Facebook donde también protestaba por este uso del sexo oral. Mucha gente se ríe de esto pero, superado el primer momento de jocosidad se puede entender perfectamente que cosas simples y honestas como eso o como ser madre ("te quejas como una madre"), trabajar duro ("chambeas como huevón") y cosas así son usadas como chaveta para denigrar a los demás.

Una vez, manejando mi auto, cedí el paso a un peatón en una curva y el tipo de atrás me reventaba con el claxon, y cuando finalmente el peatón terminó de cruzar ese tipo me adelantó y me gritó "¡¡¡TE VAS A IR AL CIELO, CONCHATUMADRE!!!" Hay mucha gente que no cede el paso a los peatones para evitar meterse en problemas con los demás conductores, además los propios peatones prefieren que el auto pase porque presume (correctamente en el Perú) que lo más seguro para él es esperar es que las pistas están sin autos a 500 metros a la redonda... el meme justamente se trataba de eso respecto al sexo oral, que una mujer ya no quería hacerlo porque luego su marido la llamaba "chupapingas" en una discusión posterior.


LA HISTORIA

El sexo oral no es, como algunos despistados ingenuamente creen, un invento de la moderna pornografía. Nada que ver. Existe el consenso de que Cleopatra (quien vivió durante el primer siglo antes de nuestra era) lo practicó a más de cien soldados en solo una noche. La Ilíada también describe esta práctica en la Grecia antigua, los romanos la tenían por degradante especialmente cuando el varón era el ejecutor, y los llamados "huacos eróticos" de la cultura Moche del Perú ya mostraban ese tipo de prácticas. Googleen y verán, no las prácticas mencionadas, sino los textos antiguos que las demuestran.

Cualquiera sea la razón de esta estigmatización, resulta evidente que no hay justificación actual para ella. Así, que, por favor, si quieren bajonear a alguien, recurran a otros insultos menos contraproducentes. Millones estaremos profundamente agradecidos.

sábado, 11 de mayo de 2019

NO ME RECONOZCO PERO NO TENGO MÁS REMEDIO

Un testimonio sobre chilenos, venezolanos y peruanos.

A todos consta que yo he sido siempre una persona muy bien dispuesta a prestar e incluso donar dinero o muchas de mis cosas a quien lo necesite. Jamás he escatimado cuando se ha tratado de ayudar sin importar si es peruano o extranjero, mujer u hombre, joven o viejo, familia, amigo o extraño.

He defendido a los venezolanos de la xenofobia porque yo mismo he sido inmigrante en Chile y sé todos los aspectos intangibles pero muy reales de esa situación. Nostalgia, pobreza, angustia económica, incertidumbre legal, maltratos, indiferencia, explotación, persecución policial… todo eso produce mucha ansiedad y hasta depresión. Vi a muchos peruanos sufriendo todo eso en Chile, y yo mismo estuve expuesto a las mismas cosas a mediados de los noventa.

Encontrar a alguien lugareño que ayude de forma práctica termina siendo una excepción, pero los hay. Los encontré en Chile y yo siempre he querido ser de esos en nuestro país, como gratitud a esos buenos chilenos que conocí hace casi 25 años y por quienes puse como segundo nombre a mi hijo, “Santiago”.

Hay una anécdota en Santiago que nunca olvidaré:  Entre los muchos trabajos que busqué, fui a “La Vega Central”, un mercado mayorista de verduras similar al que ahora tenemos en Santa Anita, de Lima, pero mucho más céntrico. El caso es que allí iba preguntando puesto por puesto si necesitaban a alguien para limpieza, cargar bultos o lo que fuese. Solo uno de los propietarios se animó a conversar conmigo con paciencia. Al final él me dijo: “Sí necesito a alguien para que me ayude pero no contrato peruanos. Pero como veo que eres educado y me has caído bien te voy a explicar por qué. Ustedes los peruanos tienen la mala costumbre de hablar mal unos de otros, he tenido empleados peruanos y cada uno venía a hablarme mal del otro. ¡Siempre pasa eso, con todos! Incluso los nortinos (chilenos del norte de Chile en las regiones que antes fueron peruanas y bolivianas) son iguales, todos esos que antes fueron peruanos son iguales de hablar mal de los demás. Por eso poco a poco despedí a todos y ya no pienso contratar peruanos nunca más.”

¿Cómo podía yo negarle su propia experiencia, la que él mismo había vivido? Él me había hablado con mucha consideración y afecto, como hermano mayor, sin intención de ofender pero disculpándose porque era evidente que ese relato puede herir. No me ofendió pero me decepcionó y entristeció mucho porque no me dio la oportunidad de demostrar que al menos yo no soy así y que su confianza no sería defraudada en mi caso.

Ahora, con la migración venezolana los he ayudado en memoria de aquel tiempo de forma muy generosa, sin embargo debo decir que al cabo del tiempo he terminado en la misma posición que el chileno de La Vega Central. Y no porque hablen mal unos de otros, todos los venezolanos que he conocido tienen sus propias debilidades.

Quiero exceptuar de esto a mi gran amigo venezolano Hugo Mejía, maracucho de primerísima calidad ética y moral, inigualable incluso para el mejor de los peruanos, a quien daría las llaves de mi casa y de mi auto sin pensarlo dos veces si él así me lo pidiera. Ha demostrado con creces que es un tipo de fiar a ojos cerrados. Lo considero un hermano. Extraordinario trabajador, generoso, cumplidor, noble, educado, alegre, fiel a su palabra, en fin.

Pero aparte de Hugo no tengo a nadie de esa calidad –ni la mitad– para presentar, a nadie. Y he conocido un montón de venezolanos, hombres y mujeres, de mi religión y los que no, amigos y extraños… y todos han resultado una completa decepción, al menos hasta ahora.

Habiendo empezado creyendo en todos los venezolanos por mis antecedentes de inmigrante, prestando dinero, donando dinero, ropa y otras cosas, dando trabajo, recomendando para que otros los contraten, toda la ayuda que ha estado a mi alcance he dado. Hasta les he comprado zapatos nuevos en Ripley. El resultado ha sido que tanto a mi esposa como a mí nos han estado tomando el pelo, no cumplen con ir a los trabajos que uno les recomiendan porque son muy “humillantes” para su gloria perdida, o trabajan de mala gana, no devuelven lo prestado, se desaparecen sabiendo que cambian de vivienda porque son casi nómadas, y hasta robando. Porque como bien dijo un amigo: si una persona pide prestado con la intención de no devolver, esto es en realidad un robo.

Que quede claro que incluso testigos de Jehová venezolanos han resultado traicionando la confianza de otros compañeros de creencia suyos. Hasta está el caso de un testigo de Jehová venezolano que se hizo novio de una testigo peruana, la cual le ayudó con dinero para que traiga a su familia… y trajo a una mujer que resultó ser su pareja desde Venezuela. Por supuesto que el tipo fue expulsado de la congregación, pero algo se siguió rompiendo para siempre entre nosotros. Otro venezolano de la congregación, un joven muy alegre obtuvo toda clase de ayuda al llegar a Lima con lo puesto y terminó robando a varias personas, entre ellas a mi esposa. Y por supuesto también ha sido expulsado… No me siento en la obligación de callar estos casos entre los testigos de Jehová porque todos actuamos de buena fe y hubo reacción disciplinaria al expulsarlos, pero queda la confianza destruida en los inmigrantes de ese país, ya sin consideración religiosa ni de ninguna clase.

¿Significa esto que solo los venezolanos son ladrones, flojos, tramposos o engreídos? Claro que no, muchas veces me ha pasado esto con peruanos también, cómo no, y de hecho hace algunos meses les conté en Facebook y aquí el caso de una vecina peruana que llegó a mí a contarme que tenía un embarazo ectópico y que en un mes me devolvería los 400 soles que le di para una supuesta colecta que estaba haciendo por esa emergencia… y ya van varios años que estoy esperando esa devolución. Si alguien es capaz de inventarse historias de ese tipo pues por eso digo que de aquí en adelante pueden morirse en santa paz, no cuenten conmigo ni peruanos ni extranjeros. Muéranse sin avisarme.

Este texto me ha salido muy largo a pesar de que tengo muchas anécdotas más qué contar, de chilenos, de peruanos y de venezolanos. Por lo pronto aprovechen este testimonio y cuídense mucho.

martes, 14 de agosto de 2018

¡LA PUBLICIDAD, AY, OTRA VEZ!

.



De saque les digo que vi el comercial de Laive anoche por primera vez y no me gustó, me pareció algo grotesco y violento, aunque no necesariamente machista. Ahora lo estoy viendo otra vez en el link oficial de Laive en Facebook y lo único adicional que puedo decir es que son madres en situaciones diferentes, solo una de ellas parece tener “esposo” (la de lentes) y las demás parecen ser madres solas o solteras.

He visto algunos comentarios, no muchos pero todos en contra, y algunas de las respuestas de Laive… y es la típica respuesta del publicista que te mete un florazo para que no se le malinterprete. Los comerciales son como los chistes: Si necesitas una explicación es porque es malo.

La nariguera del toro es para jalarlo de allí y someterlo porque una vez que te pescan de ahí no te puedes zafar: Duele muchísimo. Entonces si muestras eso en un comercial corres el serio peligro de que alguien (y ahora es obvio que muchas personas) vea el sentido original de la nariguera del esclavo y por otra parte el publicista y otros (realmente no sé si son muchos) con la interpretación del símbolo del toro valiente y recio.

Esto es para dominar al animal
y evitar que se subleve.
Linda metáfora.
A mí me pareció chocante, como ya dije, porque encuentro esa imagen de la nariguera grotesca y violenta. Esto es porque vi a la mujer rebajada a un animal sometido, no sentí la comparación en relación a la fortaleza sino a la violencia y la mera animalidad de la bestia. Reitero, yo no vi ni veo machismo; veo violencia y brutalidad.

El cuanto al machismo del cual se acusa a este material, siempre puede decirse que el hombre perezoso es solo para UNA de las mujeres mostradas. Pero aun si quitamos a esa mujer esto sigue mal. Más aún: Aun si fuera un comercial de “papá toro” -es decir, de hombres con narigueras y no de mujeres- me seguiría pareciendo violento y grotesco. Seguiría sintiendo a un ser humano rebajado a un esclavo, un humano animalizado.

Como sea, un comercial no puede correr esos riesgos de interpretación. Me parece increíble encontrar una y otra vez esos errores ombliguistas de los publicistas y sus clientes. Parece que quedan tan gastados con la campaña que sacrificaron un focus group para adelantarse a la catástrofe que se les viene ahora.

Aquí tienen el comercial en YouTube desde el canal oficial de Laive:

https://www.youtube.com/watch?v=qe8D123hNbY



PD:
Para quienes crean que la interpretación de Laive es válida (“las narigueras eran antes para someter y ahora significan valentía”) les invito a entrar a este link y vean para qué sirven hoy en día. No les quedará duda de la estupidez de Laive y su agencia publicitaria:


miércoles, 8 de agosto de 2018

HIPÓCRITAS


.



No sé qué decir. Basta de hipocresías, basta de poses. A Pedro Suárez Vértiz lo quieren destruir simplemente por no ser antifujimorista, no por ser apolítico realmente, por esa foto con Keiko, por ese post del “éxito”. Pero ese post defendiendo su alpinchismo exitoso no contiene nada de nuevo de él. Esa reacción de sus novedosos críticos es puro sectarismo político de los antifujimoristas.

En lo que a mí respecta su música nunca me gustó, no me gusta, no me entusiasma (salvo una que otra para masticarse como chicle), y su postura siempre fue y seguirá siendo, como dijo una de mis hermanas en una conversación hace muchos años, la de un insulso. Sí, ella le llamó de la forma más correcta que he encontrado: El Insulso. Pero eso fue muchos años antes de esa foto, de ese post, o incluso antes de Alberto Fujimori y el shock. Por eso nunca me ha gustado lo suyo ni lo de muchos otros “rockeros” de la escena comercial de los 80 y 90. No necesito ver una foto suya con Keiko para saber quién es el exitoso PSV.

¿Por qué es exigible al rock que sea mínimamente congruente con la realidad social? Es que el rock, por su naturaleza y orígenes, nació como música de protesta. ¿No lo sabían? Por eso el rock no puede concebirse fuera de la realidad. No es como una orquesta de salsa o cumbia, cuya música es solo para bailar y entretenerse sin mirar más allá de la pista de baile. El rock tiene que tener compromiso con la realidad, si no, es un fraude. La salsa y la cumbia PUEDEN tener ese compromiso pero el rock TIENE que tenerlo.

Pero PSV y Arena Hash siempre tenían letras estúpidas, como las de los Hombres G, como la gran mayoría de Río y todos los grupos comerciales peruanos y extranjeros desde mucho antes de 1990. Y eran estúpidas porque lo estúpido es lo que más vende, siempre ha sido así. Ese es el éxito al cual se refiere PSV. Dinero y fama. En la escena comercial no se concibe otro concepto de éxito.

Por ejemplo, otro colega, Miguel Samamé, imitador de Gustavo Cerati en Yo Soy, ha dicho por ahí recientemente que estamos en un país capitalista y por eso las cosas se miden en función de las ventas y la llegada que tengas al público. (Textualmente: “Estamos en un país capitalista, el que invierte y hace bien su trabajo tiene éxito, el que no, piña, así es la cosa, nadie tiene la obligación de apoyarnos de comprar nuestros discos o escuchar nuestra música, la fama cuesta.”) ¡Y dice “nuestros discos” y “nuestra música” mientras gana plata imitando y tocando canciones ajenas! Lo estimo y respeto bastante la calidad de su imitación pero ese concepto es repugnante. Lo único cierto es que estamos en un país libre y todos tienen derecho a producir y vender caca y hacerse ricos con eso. Total, eso es precisamente lo que hacen los genios de EEG, Peluchín y otros “artistas”. Pero, por favor, no llamen rock a eso.

Sin embargo siempre tenemos ejemplos que nos dan esperanza. Van Gogh murió en la miseria. De acuerdo a ese concepto “capitalista” fue un fracasado. Piña, pues ¿verdad? En el rock he tenido el honor de conocer al genial César N y su rotunda lealtad al rock and roll. No hay plata pero sobra raza. Eso no lo entienden los “capitalistas”, los que cosechan del éxito ajeno, lo toman como propio y ni siquiera tienen el decoro de dejar un porcentaje de sus pingües ganancias en la cuenta de aquel a quien remedan con “éxito”. Piña, pues, César. Piña, pues, Gustavo.

Son muy raros los casos de grupos más o menos contestatarios y exitosos en la escena comercial de los 80 y 90. Los Prisioneros, Los Violadores, Molotov… y paremos de contar. Por ahí se puede encontrar alguna rareza en los grupos “exitosos” y casi sin quererlo realmente. Así tenemos “Matar a Castro” de Hombres G entre esos extrañísimos ejemplos, casi un error de edición.

Hubo un grupo comercial peruano que intentó seguir una línea más o menos contestataria o realista en su música: JAS. “Personalidad”, “Me voy de aquí” y “Hubo en el mundo” son excelentes ejemplos de lo que se podía escuchar en radios peruanas gracias a JAS. Nada del otro mundo pero al menos no eran las típicas estupideces románticas del “rock” comercial en español. Lo paradójico es que el tema emblema de JAS es “Ya no quiero más ská”, quizá la única canción idiota que se les pudo ocurrir. Así es el “éxito”.

A algunos les parece ahorita un gran descubrimiento que PSV se declara apolítico y con foto con Keiko, entonces salen los que creen que la historia del Perú y el mundo inició cuando ellos nacieron. No pues, antes era “Pedrito” y ahora es un despreciable alpinchista. ¿Recién? Estos jueces de medio pelo, los dueños de la ética y la moral, los indignados de última lona.

Entérense: Esa siempre ha sido la visión de PSV, no hay más misterio. Sólo que ahora es promotor del alpinchismo por escrito, no por canciones. Hipócritas.

A ver, ¿qué dicen de esto, hipócritas que cantan "Imagine"?


viernes, 30 de diciembre de 2016

Yo también me harto de ser idiota



Me he hartado muchas veces, en realidad. A veces me he mantenido en el hartazgo pero otras veces se me ha pasado y he dejado atrás esa cosa fea de estar a la defensiva con cierta gente.

Por ejemplo, hace unos años escribí aquí sobre el limeñista David Pino y la sombrosa habilidad que tuvo (y no sé si aún tiene) de desaparecer sin despeinarse unas contribuciones para actividades relacionadas a la concientización de la población a favor del patrimonio histórico de Lima. Ha pasado el tiempo y ya no estoy enojado con él, en serio, y no porque haya rendido cuenta de las donaciones recibidas. Simplemente pasa que ya uno no puede cargar con ese muerto indefinidamente. Me basta y sobra con no ser más su amigo. Quién sabe si, al verlo, hasta le daría la mano, no en señal de aprobación sino de cordialidad civilizada. No sé. Basta de odios, dicen los fujimoristas.

Eso sí, aun me harta, me revienta, me consume de bronca, que alguien pique plata. Yo he donado dinero y regalado plata cuando he visto la necesidad y ha estado en mi posibilidad. Pero no aguanto el floro, el cuento, el embuste, para que me saquen unos centavos. O a veces más que eso, incluso siendo familia.

Esos (y esas) que te cuentan un drama para sacar plata. Pero uno va siempre de buena fe, ¿verdad?, y uno cree sus historias porque uno está bien predispuesto y parte de que la gente amiga es precisamente eso, amiga, y no van a aprovecharse de eso para payasadas. Yo de partida siempre creo en la gente que conozco (o creo conocer). La mayoría de las veces las cosas son ciertas y el apoyo va de perillas y todos felices.

Pero la verdad es que a veces no es así. Y pueden ser muchas veces o mucha plata. ¿Cuatrocientos soles es mucha plata, por ejemplo? Según, porque no alcanza para comprar un auto pero sí alcanza para una buena bomba con la collera, con fotitos en Facebook y toda la parafernalia publicitaria para que la gente crea que el picador (o picadora) es feliz y se lo pasa súper bien.

Hace unos días, mejor dicho, hace diez meses, una chica muy simpática, quizá hasta bella, me pidió plata porque estaba embarazada, su chico se había borrado del mapa y para colmo el embarazo era (siempre según su versión) ectópico, es decir, se estaba desarrollando fuera del útero. Esto implica que definitivamente el bebé jamás iba a vivir y, más aún, si no se lo aborta la propia madre va a morir. Me pidió dos mil soles para hacerse la bajada pero, como comprenderán, soy generoso pero tampoco yo era el papá del nene, al menos, hasta donde yo recuerdo.

Siendo hijo ajeno y no una amiga tan íntima le expliqué que yo sí estaba preocupado por su situación pero no podía asumir toda esa cantidad, ni prestada ni donada. Le sugerí que busque a otros amigos suyos y entre todos junte esa cantidad; de esa forma su pedido final fue 400 soles.

Yo no sé, ni nunca sabré, si le sobran amigos para sus fotitos de Facebook (a donde jamás me ha invitado a aparecer) pero le falta gente cuando se trata de plata (ahí sí yo fui el primer convocado, honor que me hizo). El caso es que me buscó con gran insistencia para lograr el préstamo, el cual por cierto hice sin intereses, con la promesa de la devolución “a fin de mes”. ¿Qué mes? No lo sé, pero me lo pidió y entregué en febrero y ya se han cumplido once fines de mes y aquí sigo esperando a que me devuelva al menos un sol.

Entre tanto, abundan sus fotos en Facebook con tantos amigos (y yo sigo sin aparecer ahí) y siempre tan feliz que yo creo que su felicidad está íntimamente relacionada a mi cara de estúpido. Porque, eso sí, nadie vaya a creer que ella es una embustera, cabeceadora, timadora, ni nada por el estilo. Esta es la historia de Ronald, el gran tetudo de Mirones. ¿Será que el señuelo es que es tocaya de mi madre? Es que por la madre a uno le sacan la madre, además de la plata.

Si no me equivoco, de febrero a agosto hay seis meses, tiempo, creo yo, más que suficiente para al menos escribir y dar señales de vida. Mal. Tuve que ser yo, desde entonces, quien le escribiera una y otra vez para pedirle, suplicarle, implorarle, que muestre alguna voluntad práctica de pago. Qué va. Sí, que ahorita, que espérame unos días, que ya conseguí trabajo, que le pido a mi mamá, y bueno, ustedes ya saben, deben estar riéndose de mí mandíbula batiente, lo admito. Está empezando el 2017 y ya un nuevo febrero se acerca… o sea que ya podemos ir organizando la matinée del primer año del cabezazo. Qué lindo.

Bueno pero el tema de este post es el hartazgo, ¿verdad? Entonces, ¿dónde está el hartazgo aquí? Que ya me harté de esperar esa plata y renuncio a seguir creyendo que los judíos y los árabes algún día serán amigos. Me da pena porque esa plata pude regalársela a mi hijo y no a ella, pude hacer una donación a mi iglesia y no a ella, comprar un regalo para mi madre o mi esposa y no a ella, en fin, pude hacerme un terno o tiralos al water en vez de ser tan pánfilo.

Ojo, en todo esto jamás la agredí, jamás usé palabras subidas de tono ni sugerí una devolución en especie, como algunos audaces me recomendaban con insistencia proponer, no sé por qué. Tengo pruebas de todo lo que digo, tengo todos los diálogos, todititos, para quien quiera divertirse comiendo canchita.

Pero juro que jamás volveré a prestar ni donar a nadie, ni lo sueñen. O mejor sí, vengan cuando quieran porque ahorita me olvido y vuelvo a ser el mismo pavo de costumbre. Eso sí, usen otro cuento porque el de la bajada ahora ya me lo sé de memoria, entre otros.

Pero que conste que es solo un ejemplo, tengo muchos más, como aquel de un primo que conocí un día y en menos de dos semanas ya me estaba pidiendo prestados 50 soles. Un campeón. Preferí regalárselos y no verlo nunca más. Igual detesto el reggaetón. ¿Quieren más historias? Ya pues, dejen de lornearme.

jueves, 2 de junio de 2016

NUESTRO TRAUMA


.



Ya desde el fin del gobierno de Alberto Fujimori la población se dividió en dos partes mayoritarias claramente definidas, de las cuales pocos hemos podido mantenernos al margen, y es muy simple:

Por una parte los fujimoristas, quienes solo ven virtudes y aciertos al gobierno de los 90. Cualquier delito, cualquier atrocidad, cualquier desvergüenza es atribuible a Vladimiro Montesinos, el verdadero engañador y mentiroso de toda una nación. Cualquier cosa que se evidencie responsabilidad en Alberto Fujimori será llamada error o responsabilidad exclusivamente política, jamás penal o de orden delictivo. Desde esa perspectiva, Alberto Fujimori está preso injustamente, víctima de la persecución de la vieja partidocracia y de la izquierda resentida por el desmantelamiento de todo rastro del modelo velasquista y de su propia base social en los sectores populares.

Por otra parte están los antifujimoristas, indignados por todos los casos flagrantes de corrupción y de criminalidad mafiosa en ese tiempo. Niegan que Alberto Fujimori tenga la más leve responsabilidad en cualquier cosa bien hecha en ese tiempo. Así, entienden que él no es responsable de la derrota del terrorismo, ni del fin de la hiperinflación y en general de la recuperación económica que el país inició en los 90. De hecho algunos de ellos hasta niegan que económicamente Perú haya mejorado y creen que está peor que cuando Alan García terminó su primer gobierno. De lo único que es plenamente responsable Fujimori es de crímenes, de ineptitud y de iniquidad política.


TOLERANCIA CERO

Cualquier atisbo de término medio es inmediatamente denunciado por los primeros de ingratitud, “comunismo”, “rojetes” y otras descalificaciones, hasta la más reciente: “El odio”. Como contraparte, los antifujimoristas acusan de fascista, vendepatria, corrupto, delincuente, antidemocrático, etc.

Mucha gente ha querido ser más serena y objetiva en su análisis, otorgando aciertos y errores (y también delitos despreciables) a Alberto Fujimori, pero en un ambiente siempre intimidante. A nadie le gusta vivir con estigmas encima, y estos intermedios han preferido ser discretos en relación a sus convicciones ante la manifiesta sobrerreacción de ambas vertientes.


EL TRAUMA

Explicaré mi punto de vista con una metáfora o ilustración práctica:

Suponga usted que sufre una tremenda pobreza con una familia a la cual mantener, tiene una hija pequeña que necesita lo más elemental, es decir, comida, ropa y vivienda. Usted no tiene ni para la comida de mañana, la ropa ya no le queda a su hija y la que usted mismo viste está vieja , desgastada y rotosa. Para colmo de males, no tiene vivienda propia y no le alcanza para pagar el alquiler del pequeño cuarto en el cual se amontona la familia. Quienes hemos pasado pobreza de ese tipo lo entendemos perfectamente, el estrés que esa situación causa es espantosa, no tanto por uno mismo sino por nuestros seres amados, por no poder asumir nuestra responsabilidad cabalmente. Hasta nuestra autoestima empieza a venirse abajo y nos preguntamos si servimos para algo, usted empieza a preguntarse si una vida así merece vivirse.

Ahora bien, usted se acuerda de que tiene un amigo de la infancia al cual felizmente le va bien, o al menos mucho mejor que a usted. Un día se encuentran y él le ofrece apoyarle en sus necesidades más urgentes. Hace unas llamadas y logra conseguirle un trabajito, muy humilde pero al menos tiene para sobrevivir a cada fin de mes. No sólo eso, su amigo nota que a pesar de eso su hija no puede educarse porque no le alcanza para un colegio privado y los nacionales son demasiado malos. Por lo tanto, le paga todos sus estudios en uno de los mejores colegios de la ciudad, además de todos los materiales, uniformes y cualquier necesidad logística que la niña necesite. Evidentemente, este amigo se está comportando no solo como un amigo sino como un salvador. Ha ido más allá de lo que cualquiera hubiera tenido la obligación de hacer.

Han pasado los años y la niña ya es toda una señorita y está siguiendo estudios de posgrado (también financiados por su amigo benefactor) y ya tiene un trabajo que le permite ver el futuro con optimismo realista. Usted solo puede sentir orgullo por su hija y gratitud y admiración por su amigo.

Sin embargo un día su hija le cuenta algo terrible: Desde hace años, mientras su amigo le ayudaba, la niña ha sufrido abusos por parte de su amigo. La ha obligado a tener intimidad desde antes de ser mujer y ahora ella está atormentada porque se trata de un secreto insoportable. Quizá al principio le parece tan increíble, tan imposible de aceptar, pero la evidencia de los relatos y de la franqueza de su hija son elocuentes: Ella fue abusada por el benefactor de forma sistemática al mismo tiempo que usted recibía toda esa ayuda. Como es de suponer, usted se llena de rabia e indignación y sale a buscar al traidor, al amigo que hizo tanto bien como mal.

Al encontrarlo él maneja la situación alegando que son debilidades humanas que cualquiera puede tener. Usted replica que no es una debilidad sino un delito monstruoso cometido no sólo una sino muchas veces. Finalmente le encaja esta declaración: “Si no te gusta lo que soy entonces repudia toda la ayuda que te di, maldito ingrato. Porque yo soy uno solo y así me aceptas o me repudias. Hoy tienes lo que tienes gracias a mí, hoy tu hija es lo que es gracias a mí, has comido y vestido a tu familia gracias a mí, vivirías en la calle como el vagabundo que eras cuando me buscaste. Repudia todo eso y devuélveme todo lo que te di, y que tu hija no ejerza los estudios que yo financié”. Y continúa: “No hay garantía en la vida. Mañana puedes necesitarme otra vez, mañana te olvidarás de los errores que cometí. Te pido perdón si ofendí a alguien por lo que hice (así, en condicional) pero puedo volverte a ayudar corrigiendo mis errores”.

Algunos pueden pensar que igual mataría al tipo, y yo no los culparía. Es un desgraciado. Pero le pido que razone como persona en la más absoluta necesidad material, para la cual no hay nada más importante que comer hoy. Usted que lee esto, ¿ha tenido hambre de verdad, hambre de pobre extremo? ¿realmente usted ha tenido que ver a sus hijos no tener qué comer, o repartirse un pan entre varios? ¿ha buscado trabajo de barrendero y se lo han rechazado a pesar de haber estudiado una carrera profesional? ¿ha querido ser mil oficios y aun así no daba para nada? Usted que se indigna, ¿ha vendido caramelos en micros o se ha resignado a ser vigilante con su título profesional en la mano? ¿ha hecho taxi luego de estudiar en la mejor universidad del país? ¿Ha llevado alguna vez a su familia a hospitales públicos como el Loayza o a una simple posta de provincia y sentir que eso es un verdadero infierno?

He visto personas soportar toda clase de vejámenes para llevar algo de comer a su casa. Es deprimente sentirse totalmente solo, inútil, miserable. No le deseo eso a nadie porque es lo más terrible, lo más humillante, tanto que algunos pierden de vista la diferencia entre vivir humillado por la pobreza o aceptar la humillación de saber que han tocado a un hijo impunemente. Me conmuevo al recordar cómo puede haber personas humilladas mentalmente que creen, por ejemplo, que mientras no haya penetración no hay verdadero abuso. Me saltan las lágrimas al recordar cómo algunas personas desmerecen el sufrimiento ajeno sólo porque pasó hace años.

La vida es mucho más difícil de decidir que lo que la mayoría de personas cree. Quienes pasan por encrucijadas éticas no siempre la pueden tener clara porque viven presas de un trauma. No se trata de angurrientos detrás de un “tapper” o una vasija de comida, o un kilo de arroz. Es gente que es víctima de un trauma, es víctima de alguien que ejerce control mental de ellos a través de su pobreza.

Las personas más instruidas se sienten frecuentemente por encima de los demás, tienen un aire de suficiencia moral que muchas veces los vuelve indolentes. Es una paradoja porque esas personas sí quieren lo mejor, están razonando limpiamente “amando la justicia y odiando la maldad”.

Porque sí, se trata de amar la justicia y odiar la maldad. Pero los traumas, muchas, muchísimas veces, no nos dejan reconocer ambas cosas. Nos implantan fobia, miedos irracionales que ninguna marcha multitudinaria o exhortación racional puede vencer. Nadie quiere el riesgo de volver a pasar tan insoportable sufrimiento, la más elemental necesidad, ya no solo de comida, ropa y vivienda, sino de dignidad.

¿Dignidad? Sí, porque el peso del trauma revela que hay dos dignidades en juego: La dignidad material y la dignidad moral. Solo quien ha sufrido la primera puede entender toda su magnitud y la monstruosa fuerza que puede tener ante toda ética y moral.


SUPERANDO TRAUMAS

Hace falta mucha fuerza y ayuda psicológicas para sobreponerse a nuestros traumas y fobias. En la ilustración yo igual denunciaría a mi benefactor y aprovecharía todo lo logrado porque en el argumento del delincuente hay una enorme falacia: El mérito, en última instancia, es del hombre y de su familia, de su hija. Porque ningún dinero produce prosperidad si no se le trabaja. Allí está el verdadero mérito entonces: Tomar una oportunidad y jamás desaprovecharla, no importa quién la de ni qué sepamos después. Y lo llevaría a los tribunales a que pague por sus delitos, lo pondría en evidencia y que todos sepan de quién realmente se trata aunque en el camino mi hija pueda quedar expuesta. Porque todo es preferible antes que dejar a un delincuente en libertad de buscar nuevas víctimas.

Creo que la prosperidad que cada persona ha logrado es mérito de esa persona, no de ningún presidente. ¿Gratitud a Fujimori? No. Pero tampoco dejaría de darle mérito por lo evidentes aciertos que yo entiendo que ocurrieron. Solo tratemos de imaginar a Alan García en 1990 siguiendo en la presidencia y sus mismas barbaridades hasta el año 2000. ¿Eso es gratitud entonces? Otra vez, no. Eso se llama RECONOCIMIENTO.

Alberto Fujimori no merece ni más ni menos que eso: Reconocimiento y exposición pública como lección, la única forma de superar nuestro trauma nacional, ya por más de veinte años. Y nunca más votar por él ni por quienes niegan o restan importancia a los abusos y delitos de su gobierno.


Fujimori es el retrato de una paradoja: Fue un excelente gobernante y también un vulgar delincuente. Es imposible tener a uno sin tener al otro. ¿Bebería usted un vaso con agua potable a la cual le añadieron un gota de veneno?

miércoles, 20 de enero de 2016

¡VOTO-BOT!




Me llama atención cuántas personas en Internet piden al candidato presidencial Julio Guzmán ir a provincias para que le conozcan (y para que él conozca la realidad in situ), que el Perú no es sólo Lima. Los pedidos y exigencias vienen de seguidores de todo el país, del norte, del centro, del sur, de costa, sierra y selva. Poblaciones tan distantes unas de otras como Piura, Arequipa, Huánuco, Iquitos, y pueblos intermedios. Lo piden con toda sinceridad, no por molestar. Y estoy seguro que todos los candidatos quisieran cumplir ese deseo pero ¿alguien ha calculado cuánto cuesta eso?

Es decir, no ir sólo a tal o cual ciudad sino a TODAS las ciudades y pueblos del país, más de una vez, uno tras otro, no sólo él sino también un mínimo de personas de apoyo, ir a donde poca gente lo conoce, o sea que no necesariamente va a encontrar hospedaje ni alimentos gratuitos. ¡Es un dineral! ¿De dónde va a salir esa plata?

Es cierto que todos quisiéramos tener al candidato en nuestra plaza local, pero si los que piden los viajes no acompañan sus pedidos con dinero no tengo idea cómo se puede hacer honestamente. No quieren que haya empresarios que lo solventen, tampoco gusta que su esposa lo mantenga, no es empresario ni vive de sus rentas, y no puede tener su chamba porque está metido de cabeza en la campaña las 24 horas del día. ¿Qué quieren que haga, magia? (Por cierto, ¿de qué viven los candidatos presidenciales, algunos por largos años sin trabajo conocido?)

Meterse en política con éxito mediano definitivamente implica que uno será objeto de toda clase de inmundicias por parte de aquellos que quieren preservar el statu quo, o ataques de quienes fracasan y tienen celos del éxito ajeno, los expertos en ver defectos en los demás. O pescarán cualquier error o incosistencia, por pequeña o insignificante que sea, y harán que parezca inmensa y aterradora, olvidando que sus amigotes tienen de esas y peores, mucho peores.

Me pongo en ese lugar y la verdad es que es tranca, muy difícil hacer giras sin estirar la mano. Yo haría puro trabajo por Internet con videoclips, teleconferencias, reuniones de chat, correos electrónicos, todo desde casa, más o menos como "Yo soy Germán", pero versión local y menos payasa. No iría personalmente ni a Lima ni a provincias para que nadie diga que hay preferencia. Además en la tele, radio y diarios le meten interrupciones, ediciones, y tacles por todas partes. Rara vez un candidato "pequeño" o emergente puede explicar calmadamente sus propuestas, si no, que lo diga Verónica Mendoza luego del maltrato que recibió en "Cuarto Poder" por parte de Sol Carreño, distinto cuando se trata de un grande como AGP para quien la supuesta periodista se dio tiempo de bailecito en tiempo pretéritos.


¡Ahora que lo pienso bien, creo que eso haré cuando quiera ser alcalde, congresista o presidente, todo virtual, solo por Internet, y hasta algunos creerán que realmente no existo, seré el candidato-bot! Total, ¿realmente para qué me quieren ver la cara?

miércoles, 23 de diciembre de 2015

STAR WARS Y LA CIVILIZACIÓN DECADENTE

.



A veces pienso que las nuevas generaciones realmente pueden ser mejores (no superiores) a sus antecesoras. Creo eso en cuestiones de derechos civiles, por ejemplo. Me alegra cuando uno de mis sobrinos, mi hijo, alguno de sus amigos, mis alumnos o cualquier otros joven percibe con claridad cuál es el rumbo correcto en los valores respecto al racismo, la homofobia, las minorías religiosas, el maltrato a niños o animales, etc.

Cuando uno de esos jóvenes alerta y dice: “Oye, cuidado, eso es racista”, o “Me parece que ellos tienen todo el derecho…” o similares, me siento bien, aun cuando ellos me corrijan, porque ese hecho demuestra que ellos pueden ser mejores que nosotros, tan esclavizados a prejuicios de tiempos pasados.


LOS OTROS

Sin embargo, a la vez, hay jóvenes, muchísimos, seguramente la inmensa mayoría, que demuestran que están completamente muertos de espíritu. Seguramente sería demasiado abundar en las causas.

La televisión basura (que es casi toda la televisión abierta), el cine veloz, vacío e irreflexivo, la música y monólogos degradantes de las radios, los diarios cada vez más dedicados a promover y publicar estupideces, la educación escolar que –en vez de ayudar– arruina cualquier posibilidad de tener gente con brújula y análisis crítico de la realidad que vive. Y así, un concierto de verdaderas patrañas para embrutecer a nuestra sociedad y volverla adicta a la basura de los medios, rica, dulcete, con sabores intensos, crocantes, burbujeantes, tan atractivos como venenosos.


BASURA Y CHATARRA FUERA DE CONTROL

Los cigarrillos de tabaco, los licores y las películas pornográficas suelen tener una advertencia en cuanto a su consumo y están prohibidos a menores de edad. Esto no ocurre con la Coca-Cola y otras gaseosas, ni con los pollos de KFC, McDonald's  ni con las hamburguesas de ninguna esquina, ni con los caramelos, los jugos envasados como Frugos, las gomitas, los chicles, los chocolates… y, sin embargo, producen tanto daño y adicción como el tabaco, el alcohol y el porno. A todo esto llamamos “Comida chatarra”.

Por tal adicción encontramos personas que fuman tabaco, otras drogas y se emborrachan a pesar de que saben que eso les puede costar la vida; ven permanentemente porno pese a que tal insistencia los puede convertir en misóginos; consumen pollo broaster o a la brasa, salchipapas, chorizos, etc, con toda clase de cremas, todas ríquísimas, muy adictivas y muy dañinas aun cuando ya se sabe todo el daño que causan.

A las personas que han caído presas de alguna de estas adicciones se les hace extraordinariamente difícil abandonarla, y es que precisamente por tratarse de un gusto irracional no se logra que la exhortación y la persuasión cumplan su cometido. Conozco algunas de estas personas que sienten asco por el agua pura. Sí, asco por el bien más natural y preciado para un ser vivo.

Volviendo a los medios, todos bien llamados como “basura”, ellos también están trabajando como la comida chatarra, creando adictos desde niños, inoculando una droga de la cual luego es muy difícil desprenderse, aun cuando la persona llegue a darse cuenta de que este consumo le hace daño. No logran dejar de ver, escuchar y leer toda esa suciedad mediática. Llega el punto en que consumir programas o contenidos sanos les aburre y hastía. Simplemente no soportan lo sano y culto, tal como los que sienten asco por el agua.


CULTURA BASURA

Así como este proceso de adicción alimentaria se repite igualmente en los medios basura, los cuales no solo crean programas basura sino que los potencian, promueven, publicitan, defienden y atacan en su favor, también conducen a lo que ya podemos llamar “Cultura Basura”, es decir, verdaderos estilos de vida, cosmovisión, pensamiento alrededor de esta inmundicia intelectual y espiritual. Esta Cultura Basura hace de las personas no solo esclavos mentales sino seres completamente ruines, egoístas, mezquinos, violentos, vulgares, estúpidos, irrespetuosos a cualquier forma de autoridad, superficiales, nihilistas, narcisistas, mentirosos, negligentes en sus obligaciones, inútiles a cualquier buena causa, etcétera.

¿No existía esto antes también, en generaciones anteriores? Claro que sí, pero esos antivalores eran censurados; hoy son aplaudidos.


EL COLMO, LA EVIDENCIA

Después de mucho tiempo estoy volviendo a escribir en La Sala de Ensayo y ahora decidí conversar con ustedes de esto, principalmente luego de ver el siguiente vídeo colgado en Facebook.

En este vídeo pueden ver a una persona discapacitada, el actual congresista Gian Carlo Vacchelli haciendo un baile en una muestra de buen humor, sin embargo, el editor del vídeo ha quitado el audio original y ha colocado en su lugar el típico sonido de R2D2, uno de los personajes más populares de Star Wars, con la clara intención de hacer sorna de su apariencia física.


La reacción en este enlace es que casi todas las personas festejan esta humillación, se burlan e insultan a Vaccheli. Algunas de ellas justifican sus burlas e insultos en dos cosas que no deberían ser más importantes que el respeto a los discapacitados: Vacchelli es fujimorista y una vez se quedó dormido en el hemiciclo del Congreso.


Ser fujimorista, para algunos, es como un delito o es equivalente a pertenecer a una organización criminal o naturalmente mafiosa, pese a que nada ha determinado legalmente esa condición. Es cierto que Alberto Fujimori está preso con toda justicia por delitos cometidos durante sus dos gobiernos, pero eso no convierte a su partido en organización criminal. Es como si el escándalo Watergate hubiera implicado considerar al Partido Republicano un paria político o una mafia. Nixon fue castigado y el partido siguió adelante, y a ningún demócrata se le ocurre invocar este caso para descalificar e insultar a los simpatizantes o votantes republicanos. Siendo Perú un país libre que ha soportado muchas épocas de tiranía (tanto desde el Estado como fuera de él), sorprende que haya tanta intolerancia y tanta violencia hacia quienes profesan una creencia o una convicción. Parece que aún no se ha aprendido la lección, es decir, el valor de la libertad de todos, no solo la de unos cuantos.

Por otra parte, dormirse en el Congreso, efectivamente, le ha ocurrido al menos una vez a Vacchelli. Probablemente esto sea inoportuno en un político, los cuales ya de antemano son personas vistas como mentirosos, aprovechadores y ladrones, pese a que no llegan a ese puesto solos sino por los votos de quienes precisamente los critican desde el mismo día de su elección, si no es que desde antes. 

Poca capacidad autocrítica tienen quienes seguramente se creen que jamás han cabeceado en su centro laboral. Seguramente quienes le llaman ladrón por dormirse en el Congreso siempre van lúcidos a trabajar o estudiar, de principio a fin, sin perder ni medio segundo en conversar eventualmente alguna trivialidad con un compañero de trabajo o de estudios, o tener una llamada telefónica ajena al trabajo. Seguramente el Perú es un país de gente que no le saca la vuelta al trabajo ni pestañea siquiera en horas laborales ni hace trampa en los exámenes.

A estas alturas no sorprende que haya personas ciertamente mezquinas que exigen a otros lo que ellas mismas no hacen, no sorprende porque la hipocresía popular no es reciente ni de invento peruano. Perú realmente no es inventor de nada positivo ni negativo en el mundo. Perú, valgan dolorosas verdades, es un país más entre más de dos centenares en el orbe. Eso sí, acoge muy bien vicios milenarios, como la mezquindad, la hipocresía, la falsedad, la burla y el maltrato a los vulnerables.

Pero este nivel de salvajismo simplemente no me cabe, no me lo logro explicar tratándose de gente joven que a la vez defiende derechos civiles y de animales. Sin duda no han de ser los mismos jóvenes, ojalá que no. Por favor, no dejen de leer los comentarios.

Den click aquí:

.